La nueva visión: la conexión mitocondria-célula madre en el cáncer
El cáncer ha sido estudiado durante décadas desde diferentes perspectivas, pero una teoría reciente está generando un renovado interés en el papel de la nutrición celular: la conexión mitocondria-célula madre (MSCC, por sus siglas en inglés).
De acuerdo con un estudio publicado por la International Society for Orthomolecular Medicine (ISOM), titulado “Targeting the Mitochondrial-Stem Cell Connection in Cancer Treatment: A Hybrid Orthomolecular Protocol” (Baghli I, Makis W, et al., 2024), el origen del cáncer podría relacionarse con una disfunción en la fosforilación oxidativa (OxPhos) de las células madre normales. Este fallo energético favorece la formación de células madre cancerosas (CSC), que son altamente resistentes, proliferativas y responsables de la metástasis.
El concepto une dos grandes teorías: la teoría metabólica del cáncer y la teoría de la célula madre cancerosa. Desde la mirada ortomolecular, esta unión abre la posibilidad de intervenir en la raíz metabólica de la enfermedad mediante moléculas esenciales que restauren la función mitocondrial y fortalezcan el equilibrio celular.
Nutrientes ortomoleculares clave en el protocolo híbrido
El estudio propone un protocolo híbrido ortomolecular que combina nutrientes esenciales, estrategias metabólicas y, en algunos casos, fármacos de reutilización. Sin embargo, el enfoque ortomolecular —que es el que nos interesa en este blog— pone el acento en las moléculas naturales que apoyan el metabolismo energético y reducen el estrés oxidativo.
Entre las ortomoléculas más destacadas se encuentran:
- Vitamina C: Capaz de penetrar el microambiente tumoral y dirigirse a las mitocondrias de las células cancerosas. Su acción antioxidante puede ayudar a restaurar la respiración mitocondrial, reducir el daño oxidativo y favorecer la apoptosis de células tumorales.
🔗 Fuente: ISOM – Vitamin C section - Vitamina D: Promueve la función mitocondrial y puede inhibir las vías de glucólisis y glutaminólisis, dos procesos metabólicos que alimentan el crecimiento de las CSC y la metástasis.
- Zinc: Protege a las mitocondrias frente al estrés oxidativo, estimula el transporte de piruvato hacia la mitocondria y favorece la producción de energía (ATP). Además, contribuye a inhibir las propiedades de “stemness” que caracterizan a las células madre cancerosas.
Estas tres moléculas se consideran pilares en la nutrición ortomolecular, ya que ayudan a restablecer el metabolismo celular sano y a reducir la inflamación y el daño oxidativo, condiciones comunes en pacientes con cáncer y otras enfermedades degenerativas.

Estrategias ortomoleculares complementarias: alimentación y estilo de vida
El enfoque híbrido ortomolecular no se limita a la suplementación. Incluye intervenciones dietéticas y de estilo de vida que potencian la salud mitocondrial y reducen los combustibles fermentables que las células tumorales utilizan como energía.
El estudio destaca tres estrategias principales:
- Terapia metabólica cetogénica:
Una alimentación baja en carbohidratos y rica en grasas saludables, que induce cetosis y limita la disponibilidad de glucosa, afectando negativamente a las células cancerígenas dependientes de la fermentación. - Ayuno o dietas que imitan el ayuno:
Promueven la autofagia y la regeneración celular, además de mejorar la eficiencia mitocondrial y reducir la inflamación sistémica. - Ejercicio físico regular:
Incrementa el número y la actividad de las mitocondrias, mejora la capacidad oxidativa y contribuye a mantener un metabolismo saludable, reduciendo la resistencia a la insulina y el estrés oxidativo.
Estos hábitos pueden formar parte de una estrategia ortomolecular integral para optimizar la función mitocondrial y apoyar la prevención y recuperación celular.
Aplicación en la práctica ortomolecular
Aunque el protocolo del estudio menciona posibles dosis y combinaciones, es importante subrayar que se trata de una propuesta experimental y complementaria, no de una terapia médica sustitutiva.
Para los profesionales de la salud interesados en la nutrición ortomolecular, este modelo ofrece una valiosa guía sobre cómo optimizar la función mitocondrial y el metabolismo celular mediante moléculas naturales y estrategias nutricionales. Cada paciente debe ser evaluado de forma individual, considerando su estado clínico, historial metabólico y posibles interacciones con otros tratamientos.
El estudio de la International Society for Orthomolecular Medicine plantea un cambio de paradigma en la comprensión del cáncer: la salud mitocondrial y el metabolismo energético son tan relevantes como los factores genéticos.
A través de nutrientes como la vitamina C, la vitamina D y el zinc, junto con estrategias nutricionales adecuadas, la medicina ortomolecular puede desempeñar un papel clave en la promoción de la salud celular y en la prevención de procesos degenerativos.

👉 Le invitamos a consultar el estudio completo publicado por ISOM en:
https://isom.ca/article/targeting-the-mitochondrial-stem-cell-connection-in-cancer-treatment-a-hybrid-orthomolecular-protocol/
Fuente principal:
Baghli I, Makis W, Marik PE, Gonzalez MJ, Grant WB, Hunninghake R, Levy TE, Lim H, Cheng RZ, Bondarenko I, Bousquet P, Ortiz R, Mary M, D’Agostino DP, Martinez P.
Targeting the Mitochondrial-Stem Cell Connection in Cancer Treatment: A Hybrid Orthomolecular Protocol.
Journal of Orthomolecular Medicine, Vol. 39 (3), 2024.
Disponible en: https://isom.ca/article/targeting-the-mitochondrial-stem-cell-connection-in-cancer-treatment-a-hybrid-orthomolecular-protocol/